Cada año, la Semana Mundial de la Lactancia Materna invita a reflexionar sobre la importancia de promover y proteger la lactancia como una práctica fundamental para la salud de los bebés y de quienes amamantan. En este marco, conversamos con Soledad Cavallo, puericultora del Hospital, sobre los beneficios, mitos y recomendaciones.

La puericultora cumple un rol clave dentro del Servicio de Obstetricia. Su tarea consiste en acompañar a las familias durante el embarazo, el nacimiento y el período de lactancia, brindando asesoramiento y un espacio de escucha y contención, cuenta Soledad.

La lactancia materna aporta múltiples beneficios.

Para el bebé, proporciona todos los nutrientes necesarios durante los primeros seis meses de vida, fortalece el sistema inmunológico y reduce el riesgo de infecciones. Para la madre, favorece la recuperación después del parto, disminuye el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades a largo plazo y fortalece el vínculo afectivo con el bebé.

La leche materna es un alimento que se adapta a las necesidades de cada niño o niña. Por este motivo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuidad, junto con la incorporación de alimentos complementarios, hasta los dos años o más, siempre que la madre y el niño así lo deseen.

A pesar de sus beneficios, todavía existen mitos que pueden generar incertidumbre.

  • «Es leche de mala calidad» → siempre es el mejor alimento para el bebé.
  • “Si el bebé pide el pecho con frecuencia significa que la leche no es suficiente” → en realidad esa conducta suele responder a una necesidad normal de alimentación, contacto o consuelo.
  • “El dolor al amamantar es normal” → la lactancia no debería doler y, cuando esto ocurre, es importante consultar con profesionales para identificar la causa y encontrar una solución.

Recomendaciones para personas que están amamantando

Ofrecer el pecho a libre demanda y buscar una posición cómoda. Mantener una alimentación equilibrada y buena hidratación. Descansar siempre que sea posible y aceptar la ayuda de entorno. Evitar mamaderas, chupetes y fórmulas sin indicación profesional durante las primeras semanas. Antes cualquier dificulta consultar con el Servicio de Ginecología.

Cada experiencia de lactancia es única y merece ser respetada. Por eso, nuestro compromiso es brindar contención, información basada en evidencia y un espacio de confianza para que cada familia pueda vivir este proceso con seguridad y acompañamiento.

Podés reservar tu turno de la Consulta de Lactancia a través de Tu Portal o llamando al 4827-7000.